Nuestra entrevista a Javier Valdivia

– ¿Cómo fueron tus comienzos en la escritura?
Mis primeras incursiones en la escritura se remontan a la adolescencia, cuando
la necesidad de expresar ideas profundas me llevó a escribir en prosa. No fue
hasta el 6 de junio de 2022 que publiqué mi primer libro, Manual para el
aprendizaje de las artes adivinatorias, una obra que combina instrucción y
origen de las ciencias ocultas, revelando que toda práctica espiritual puede
ser aprendida si existe la voluntad de trascender. Mi novela actual, La
Herencia Oculta, vio la luz el 26 de diciembre de 2024, como resultado de
un proceso más maduro y simbólico.
– ¿Te inspiró alguna persona o situación en particular?
Esta novela nace de una inquietud profunda: recuperar y transmitir enseñanzas esenciales de la Orden del Temple, institución a la que pertenezco. Tras dialogar con el Gran Maestre y la Cámara Sacerdotal, obtuve el permiso para abordar estos saberes desde un enfoque narrativo. No deseaba redactar un tratado doctrinal, sino una historia que, al estilo de La historia interminable, Los Goonies o El Código Da Vinci, pudiera hacer accesible lo oculto, lo ancestral, a través de una aventura.
– ¿Existe un horario propicio para escribir, o cualquier momento del día es ideal?
La escritura no obedece al reloj, sino al alma. En mi caso, escribo cuando la calma interior se manifiesta, sin importar si es de día o de noche. Muchas veces, es la madrugada la que ofrece el silencio necesario para que surjan las visiones.
– ¿Cómo está ambientado tu espacio de trabajo habitual?
Mi lugar de escritura es un refugio simbólico: un escritorio rodeado de libros que han marcado mi camino. Obras de Dan Brown, tratados herméticos de Franz Bardon y los textos internos de la Orden del Temple me acompañan e inspiran. Incluso algunos escritos de Julio Verne —quien, según la tradición, fue Gran Archimaestre de estas enseñanzas, dato apenas documentado— cobran nuevo sentido en este entorno. Dicen que no toda su imaginación era pura ficción… y quizá así fue. No es un lugar, es un portal.
– ¿Cómo surgió la idea de tu último libro?
Como mencioné, sentí que muchas de las enseñanzas templarias estaban siendo
malinterpretadas o directamente olvidadas. Decidí entonces escribir una novela
que pudiera recuperar esa sabiduría, integrándola en una narrativa que combina
hechos históricos con elementos de ficción y matices autobiográficos. Así nació
La Herencia Oculta, donde revivo no solo pasajes del medievo templario,
sino también las sendas iniciáticas de la Vita Nova.
– ¿Por qué deberíamos leerlo?
La Herencia Oculta no es solo una novela: es una llave iniciática disfrazada de aventura. A través de Ithan, un joven que descubre el diario de su abuelo, el lector se adentra en un viaje lleno de misterio, revelaciones históricas y mensajes ocultos. Es un relato con alma juvenil, pero con múltiples capas que desvelan enseñanzas reales de la Orden del Temple. Es un libro para disfrutar… y para despertar.
– ¿Prefieres papel o e-book? ¿Autoedición o editorial tradicional?
Soy un amante del papel, sin lugar a duda. El ritual de pasar páginas, el aroma de los libros, forman parte del acto de leer. No obstante, el e-book ha sido útil en mis viajes. En cuanto a la publicación, en esta etapa inicial he optado por la autoedición, una vía más directa para materializar mi obra en físico, aunque no descarto la vía tradicional en el futuro.
– ¿Qué estás leyendo actualmente?
Actualmente estoy releyendo Inferno, y a la vez revisito mi propia obra, La Herencia Oculta, para detectar posibles matices que puedan mejorarse en próximas ediciones. La relectura es también un ritual de reflexión.
– ¿Cuáles son tus autores/as preferidos/as y qué recomendarías leer?
Admiro profundamente a Dan Brown, por su capacidad de fusionar historia y misterio; a Franz Bardon, por su profundidad espiritual; y a Julio Verne, por abrirnos las puertas de la imaginación científica. Todos ellos, en su estilo, invitan a mirar más allá.
– ¿Hay algún libro al que regreses con frecuencia o que te haya marcado?
El Código Da Vinci fue determinante para mí, no solo por su trama, sino por su enfoque simbólico y sus preguntas no resueltas. También suelo volver a Viaje al centro de la Tierra, una obra que refleja la búsqueda interior a través de paisajes imposibles.
– Si pudieras elegir un personaje de ficción con quien conversar, ¿a quién elegirías?
Sin duda, Robert Langdon. Su perfil como simbólogo, investigador y buscador de verdades ocultas lo convierte en un alma afín. Sería una charla larga, sin relojes de por medio.
– ¿Existe algún libro famoso que te hubiera gustado
escribir?
Viaje al centro de la Tierra. Su estructura alegórica y el concepto de
explorar lo profundo —en todos los sentidos— lo convierte en una obra
visionaria.
– Por último, ¿podrías recomendarnos algún autor o autora almeriense?
Claro. Gracias a mi labor como presentador en el programa televisivo "El Oráculo de Enro", tuve el privilegio de entrevistar a la escritora Candela Tuck, cuya obra En las grietas del ocaso recomiendo con entusiasmo. Su visión es tan poética como potente.